“Es la educación la que transforma el mundo”.
Paulo Freire
Estudios de la UNESCO (Organización de las
Naciones Unidas para la Educación y la Cultura) confirman que el bajo nivel
educativo de amplios estratos de la población constituye el mecanismo más
importante de transmisión de la pobreza en América Latina. (Oficina Regional de Educación de la UNESCO,
2005).
La educación cumple un papel clave en el
acceso a las oportunidades porque la adquisición de conocimiento favorece la
participación, la defensa de los derechos individuales y grupales, aumenta la
calidad de vida y reduce la dependencia de los ciudadanos respecto a las
instancias de poder. Y por supuesto la educación está directamente relacionada
con la incorporación al mercado laboral y el nivel de ingresos económicos. “El factor más importante en la explicación
de la desigualdad social será la educación.
En el pasado hablamos de la importancia de la distribución de la tierra
para explicar la distribución de la riqueza. Actualmente y con mayor intensidad
en las próximas décadas, la cantidad y calidad de la educación será vitales”. (Declaraciones
de Ronulfo Jiménez, economista entrevistado por Alonso Mata en el reportaje
¿Cómo será el mundo cuando cumplan 25?).
Es por esa razón que organizaciones como la
UNESCO hacen un llamado a los estados latinoamericanos para que universalicen la
educación primaria, de modo que el acceso sea gratuito y obligatorio para
todos. Pero la tarea no se reduce a que
los estudiantes concluyan ese ciclo, el objetivo final es procurarles un
aprendizaje para enfrentar con éxito los desafíos de esta época, en la que
aprender a lo largo de la vida es clave para adaptarse al cambio.
El reto no es sencillo en países donde la
violencia, los desastres naturales y los conflictos sociales afectan negativamente
el entorno educativo. Además, en las
zonas más pobres, especialmente en las comunidades rurales, no siempre existen
las condiciones adecuadas de alimentación y salud para garantizar el buen rendimiento
académico de niños y jóvenes.
En el caso específico de Costa Rica, desde
hace varios el Informe Estado de la Nación señala que, aunque nuestro sistema
educativo ha avanzado significativamente hacia la universalización, también ha
demostrado incapacidad para retener a los estudiantes. “Por diversas razones,
estos se van desgranando e incluso desertan antes de culminar su educación
secundaria”. (Programa Estado de la Nación, 2005).
Valga destacar que más allá de ofrecer educación gratuita y colocar escuelas y colegios en todo el país, para integrar a la población en los procesos educativos formales se deben considerar otros factores, entre ellos el transporte, el tiempo de traslado al colegio, el clima del núcleo familiar, el clima educativo e incluso las formas de enseñanza. Las encuestas de hogares mencionadas en el Informe aclaran las causas que explican la no asistencia de la población de 12 a 17 años al sistema educativo: “no está interesado en el aprendizaje formal” (cerca de un 30%), “no puede pagar los estudios” (menos de un 20%), “le cuesta el estudio” (cerca de un 10%) y “prefiere trabajar” (cerca de un 10%). Entre las mujeres adolescentes destacan razones de género, como el embarazo y el cuido (cerca del 15%). (Programa Estado de la Nación, 2010).
A diferencia de otros países, en Costa Rica
los debates sobre las mejoras del sistema educativo para el desarrollo se están
concentrando en la cobertura, calidad y diversificación de la educación
secundaria porque, tal y como observamos en las cifras anteriores, es en ese
nivel donde se presentan los mayores problemas. Y es interesante observar que no solo se
trata de factores económicos, sino que pesa mucho el factor académico.
En definitiva, nuestro sistema falla en
términos de motivación y permanencia. Así lo afirma
el profesor Rodrigo Aguilar Arce, uno de
los fundadores del Sindicato de Educadores Costarricenses (SEC) y actual
presidente de la Confederación de Trabajadores Costarricenses Rerum Novarum
(CTRN): “No puede un país salir del subdesarrollo si no cuenta con educación de
calidad, como tampoco puede eliminar la pobreza si no se elevan las capacidades
del sistema, desde la enseñanza preescolar hasta la universitaria. No
avanzaremos si no somos capaces de
atraer a la educación formal a aquellos y aquellas jóvenes que como consecuencia
de un modelo neoliberal excluyente fueron expulsados del sistema, esos que
según informes del Estado de la Nación, no estudian ni trabajan. Ese déficit
educativo para un gran segmento de nuestra juventud debe ser subsanado y con
urgencia”.
Al finales del 2011 el diario La Nación confirmó
en uno de sus reportajes que 140.000 costarricenses entre 12 y 24 años viven sin estudiar ni trabajar. Estas
personas están doblemente excluidas, porque no tienen acceso al conocimiento ni
la posibilidad de generar ingresos para sobrevivir. Esto es sumamente preocupante, pues esta
población es más vulnerable a escoger
formas de vidas que atentan contra el desarrollo y ponen su vida en riesgo, por
ejemplo el consumo de drogas o la dedicación a actividades fuera de la ley para
obtener recursos como el narcotráfico o la prostitución.
Además de concentrar esfuerzos en mantener a niños y jóvenes en las aulas, es imperativo que nuestro sistema
educativo cambie la concepción que tradicionalmente se ha tenido sobre el trabajo. Como afirma Aguilar “en el sistema educativo tradicional el trabajo se ha visto como mercancía
donde la persona vende su fuerza de trabajo a cambio de un salario. Y al
contrario de esto, el trabajo debe ser visto como una transformación de los
recursos al servicio del ser humano. No
se trata entonces de concentrarnos en formar a los futuros asalariados, debemos
formar personas creativas, capaces de generar más fuentes de trabajo”.
Si la educación es la clave para el
desarrollo, el reto para nuestro país debe ser más ambicioso que la propuesta
de la universalización de la primaria de la UNESCO. Por tanto consideramos que los esfuerzos de
mejora deben concentrarse en:
- Buscar una formación integral del estudiante pues hasta ahora el currículo de escuelas y colegios se ha concentrado en el dominio de contenidos.
- Innovar las formas de enseñanza para motivar y mantener a los estudiantes en las aulas.
- Abordar con urgencia el tema de la formación y actualización docente, así como mejorar sus condiciones de trabajo e incentivos económicos, ya que de ellos depende en gran parte la calidad de la educación.
- Incentivar las políticas públicas que faciliten el acceso de las personas con menos posibilidades a la educación formal, entre ellos los programas de becas, los programas de alimentación, y la atención en salud.
- Fortalecer los programas de emprendedurismo.
- Incluir temas como género, derechos humanos, paz, tecnología y ambiente como ejes transversales de la enseñanza.
Todas las personas tenemos derecho a la
educación y como resultado, derecho a mejores oportunidades de vida en un
ambiente de paz y respeto. El sistema
educativo no es responsabilidad exclusiva del gobierno de turno, sino de la sociedad que recibe sus beneficios.
Para cerrar este tema les invitamos a observar este vídeo motivacional de la organización “Educación sin Fronteras” que promueve
la reflexión crítica individual y colectiva sobre los mecanismos que generan
las desigualdades en el mundo y propone la educación como factor clave para la
transformación social.
Autores de esta publicación: Gréttel Aguilar, Francisco Jiménez y Susana Morales
Autores de esta publicación: Gréttel Aguilar, Francisco Jiménez y Susana Morales
Referencias
- Entrevista al profesor Rodrigo Aguilar Arce, Presidente de la Confederación de Trabajadores Costarricenses (CTRN) y Secretario General del Consejo Sindical Unitario de América Central y el Caribe (CSU). 19 de setiembre, 2012.
- Mata, Alonso. (2012, 9 setiembre). ¿Cómo será el mundo cuando cumplan 25?. La Nación, Revista Dominical, p.p 15-17.
- Oficina Regional de Educación de la UNESCO para América Latina y el Caribe. (2005). Objetivos de desarrollo del milenio: una mirada desde América Latina y el Caribe. Santiago, Chile: Naciones Unidas.
- Programa Estado de la Nación. (2011). Décimoséptimo Informe Estado de la Nación. San José: Programa Estado de la Nación.
- Programa Estado de la Nación. (2005). Undécimo Informe Estado de la Nación en Desarrollo Humano Sostenible. Capítulo 6. Aporte Especial: Universalización de la educación secundaria y reforma educativa. San José: Programa Estado de la Nación.


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