Por: Gréttel Aguilar, Francisco Jiménez y Susana Morales
Los seres humanos del nuevo milenio vivimos
entre cantidades de información infinitas con posibilidades de comunicación
nunca antes imaginadas. Desde un análisis superficial podríamos afirmar que las bases
para posibilitar el acceso igualitario al conocimiento ya están sentadas, pero
es evidente que estamos lejos de esa utopía.
En América Latina existe una clara relación
entre pobreza y exclusión del sistema educativo y, al mismo tiempo, esa relación
se presenta entre pobreza y falta de acceso a las tecnologías de la información
y la comunicación (TIC). Mientras esas brechas existan nuestros países mantendrán una estructura social rígida en
donde, en definitiva, las oportunidades de evolucionar intelectual, laboral y
económicamente no son las mismas para todos.
En este blog damos respuesta a la pregunta
¿cómo debe ser la educación para el desarrollo en el Siglo XXI? en tres apartados:
La educación como motor del desarrollo – Retos para Latinoamérica
La educación del Siglo XXI - Más allá del dominio de contenidos
La educación virtual – La alternativa para
educar en la sociedad de la información y el conocimiento.
“Es la educación la que transforma el mundo”.
Paulo Freire
Estudios de la UNESCO (Organización de las
Naciones Unidas para la Educación y la Cultura) confirman que el bajo nivel
educativo de amplios estratos de la población constituye el mecanismo más
importante de transmisión de la pobreza en América Latina. (Oficina Regional de Educación de la UNESCO,
2005).
La educación cumple un papel clave en el
acceso a las oportunidades porque la adquisición de conocimiento favorece la
participación, la defensa de los derechos individuales y grupales, aumenta la
calidad de vida y reduce la dependencia de los ciudadanos respecto a las
instancias de poder. Y por supuesto la educación está directamente relacionada
con la incorporación al mercado laboral y el nivel de ingresos económicos. “El factor más importante en la explicación
de la desigualdad social será la educación.
En el pasado hablamos de la importancia de la distribución de la tierra
para explicar la distribución de la riqueza. Actualmente y con mayor intensidad
en las próximas décadas, la cantidad y calidad de la educación será vitales”. (Declaraciones
de Ronulfo Jiménez, economista entrevistado por Alonso Mata en el reportaje
¿Cómo será el mundo cuando cumplan 25?).
Es por esa razón que organizaciones como la
UNESCO hacen un llamado a los estados latinoamericanos para que universalicen la
educación primaria, de modo que el acceso sea gratuito y obligatorio para
todos. Pero la tarea no se reduce a que
los estudiantes concluyan ese ciclo, el objetivo final es procurarles un
aprendizaje para enfrentar con éxito los desafíos de esta época, en la que
aprender a lo largo de la vida es clave para adaptarse al cambio.
El reto no es sencillo en países donde la
violencia, los desastres naturales y los conflictos sociales afectan negativamente
el entorno educativo. Además, en las
zonas más pobres, especialmente en las comunidades rurales, no siempre existen
las condiciones adecuadas de alimentación y salud para garantizar el buen rendimiento
académico de niños y jóvenes.
En el caso específico de Costa Rica, desde
hace varios el Informe Estado de la Nación señala que, aunque nuestro sistema
educativo ha avanzado significativamente hacia la universalización, también ha
demostrado incapacidad para retener a los estudiantes. “Por diversas razones,
estos se van desgranando e incluso desertan antes de culminar su educación
secundaria”. (Programa Estado de la Nación, 2005).
Valga destacar que más allá de ofrecer
educación gratuita y colocar escuelas y colegios en todo el país, para integrar a la población en los procesos educativos formales se deben considerar
otros factores, entre ellos el transporte, el tiempo de traslado al colegio, el
clima del núcleo familiar, el clima educativo e incluso las formas de enseñanza. Las encuestas de hogares mencionadas en el Informe aclaran las causas que explican la no
asistencia de la población de 12 a 17 años al sistema educativo: “no está interesado en el aprendizaje formal”
(cerca de un 30%), “no puede pagar los estudios” (menos de un 20%), “le cuesta
el estudio” (cerca de un 10%) y “prefiere trabajar” (cerca de un 10%). Entre las mujeres adolescentes destacan
razones de género, como el embarazo y el cuido (cerca del 15%). (Programa
Estado de la Nación, 2010).
A diferencia de otros países, en Costa Rica
los debates sobre las mejoras del sistema educativo para el desarrollo se están
concentrando en la cobertura, calidad y diversificación de la educación
secundaria porque, tal y como observamos en las cifras anteriores, es en ese
nivel donde se presentan los mayores problemas. Y es interesante observar que no solo se
trata de factores económicos, sino que pesa mucho el factor académico.
En definitiva, nuestro sistema falla en
términos de motivación y permanencia. Así lo afirma
el profesor Rodrigo Aguilar Arce, uno de
los fundadores del Sindicato de Educadores Costarricenses (SEC) y actual
presidente de la Confederación de Trabajadores Costarricenses Rerum Novarum
(CTRN): “No puede un país salir del subdesarrollo si no cuenta con educación de
calidad, como tampoco puede eliminar la pobreza si no se elevan las capacidades
del sistema, desde la enseñanza preescolar hasta la universitaria. No
avanzaremos si no somos capaces de
atraer a la educación formal a aquellos y aquellas jóvenes que como consecuencia
de un modelo neoliberal excluyente fueron expulsados del sistema, esos que
según informes del Estado de la Nación, no estudian ni trabajan. Ese déficit
educativo para un gran segmento de nuestra juventud debe ser subsanado y con
urgencia”.
Al finales del 2011 el diario La Nación confirmó
en uno de sus reportajes que 140.000 costarricenses entre 12 y 24 años viven sin estudiar ni trabajar. Estas
personas están doblemente excluidas, porque no tienen acceso al conocimiento ni
la posibilidad de generar ingresos para sobrevivir. Esto es sumamente preocupante, pues esta
población es más vulnerable a escoger
formas de vidas que atentan contra el desarrollo y ponen su vida en riesgo, por
ejemplo el consumo de drogas o la dedicación a actividades fuera de la ley para
obtener recursos como el narcotráfico o la prostitución.
Además de concentrar esfuerzos en mantener a niños y jóvenes en las aulas, es imperativo que nuestro sistema
educativo cambie la concepción que tradicionalmente se ha tenido sobre el trabajo. Como afirma Aguilar “en el sistema educativo tradicional el trabajo se ha visto como mercancía
donde la persona vende su fuerza de trabajo a cambio de un salario. Y al
contrario de esto, el trabajo debe ser visto como una transformación de los
recursos al servicio del ser humano. No
se trata entonces de concentrarnos en formar a los futuros asalariados, debemos
formar personas creativas, capaces de generar más fuentes de trabajo”.
Si la educación es la clave para el
desarrollo, el reto para nuestro país debe ser más ambicioso que la propuesta
de la universalización de la primaria de la UNESCO. Por tanto consideramos que los esfuerzos de
mejora deben concentrarse en:
Buscar una formación integral del estudiante pues
hasta ahora el currículo de escuelas y colegios se ha concentrado en el dominio
de contenidos.
Innovar las formas de enseñanza para motivar y mantener a los estudiantes en las aulas.
Abordar con urgencia el tema de la formación
y actualización docente, así como mejorar sus condiciones de trabajo e
incentivos económicos, ya que de ellos depende en gran parte la calidad de la
educación.
Incentivar las políticas públicas que
faciliten el acceso de las personas con menos posibilidades a la educación formal,
entre ellos los programas de becas, los programas de alimentación, y la atención en salud.
Fortalecer los programas de emprendedurismo.
Incluir temas como género, derechos humanos, paz, tecnología y ambiente como ejes transversales de la enseñanza.
Todas las personas tenemos derecho a la
educación y como resultado, derecho a mejores oportunidades de vida en un
ambiente de paz y respeto. El sistema
educativo no es responsabilidad exclusiva del gobierno de turno, sino de la sociedad que recibe sus beneficios.
Para cerrar este tema les invitamos a observar este vídeo motivacional de la organización “Educación sin Fronteras” que promueve
la reflexión crítica individual y colectiva sobre los mecanismos que generan
las desigualdades en el mundo y propone la educación como factor clave para la
transformación social.
Autores de esta publicación: Gréttel Aguilar, Francisco Jiménez y Susana Morales
Referencias
Entrevista al profesor Rodrigo Aguilar Arce, Presidente de la Confederación de Trabajadores Costarricenses (CTRN) y Secretario General del Consejo Sindical Unitario de América Central y el Caribe (CSU). 19 de setiembre, 2012.
Mata, Alonso. (2012, 9 setiembre).¿Cómo será el mundo cuando cumplan 25?. La Nación, Revista Dominical, p.p 15-17.
Oficina Regional de Educación de la UNESCO
para América Latina y el Caribe. (2005). Objetivos de desarrollo del milenio:
una mirada desde América Latina y el Caribe.Santiago, Chile: Naciones Unidas.
Programa Estado de la Nación. (2011). Décimoséptimo Informe Estado de la Nación. San
José: Programa Estado de la Nación.
Programa Estado de la Nación. (2005). Undécimo Informe Estado de la Nación en
Desarrollo Humano Sostenible. Capítulo
6. Aporte Especial: Universalización de la educación secundaria y reforma educativa.
San José: Programa Estado de la Nación.
“Todo
mundo habla de paz, pero nadie educa para la paz. La gente educa para la competencia y la
competencia es el principio de cualquier guerra”. La Educación Prohibida.
Parece
paradójico, pero durante muchos años los sistemas educativos se han olvidado del ser humano como elemento esencial para construir
una sociedad más justa y humana. Se
discute sobre presupuestos, salarios y cumplimiento de días lectivos, pero se
profundiza poco en las personas que se están educando, sus particularidades y
necesidades de desarrollo.
En
el documental “La Educación Prohibida”, de Eulam Producciones (2012), se muestran
claramente las diversas críticas a los sistemas escolares tradicionales de
América Latina.
Esta
producción cuestiona las lógicas de la escolarización moderna; una educación
que sigue siendo autoritaria, homogenizante, con contenidos poco pertinentes,
orientada a la preparación para el mercado y que ante todo, irrespeta a los
estudiantes imponiéndoles contenidos y metodologías premio - castigo sin considerar
su individualidad, impidiéndoles así desarrollar al máximo sus habilidades.
¿Cómo
debe ser la educación del Siglo XXI?, en primera instancia consideramos que el
ser humano debe ser el fin y principio de cualquier propuesta educativa.
Más
allá de la repetición de contenidos, la educación debe apostar por la formación
integral de ciudadanos libres, autónomos, creativos, éticos, capaces adquirir y
actualizar sus propios conocimientos.
Esto implica eliminar de una vez por todas la falsa creencia de que
educarse es una imposición destinada a los años de juventud. Está claro que nunca dejamos de aprender y la
educación a lo largo de la vida es la clave de adaptación al cambio.
Este
nuevo paradigma educativo requiere de una serie de cambios en procura de la
calidad educativa. Como afirma el
profesor Rodrigo Aguilar “la calidad no tiene nada que ver con el concepto que
los economistas han llamado costo beneficio, sino con la acción
transformadora, el desarrollo de valores espirituales, sociales, culturales,
ambientales, solidarios, que acompañen el proceso de enseñanza aprendizaje para
el logro de personas con desarrollo de capacidades intelectuales, profesionales
y técnicas”.
¿Qué
se requiere para este nuevo modelo educativo?
Es
indispensable propiciar métodos didácticos innovadores que fortalezcan la
creatividad, el pensamiento libre y crítico y disminuyan las tasas de deserción.La educación debe ser motivadora y satisfactoria,
permitiéndonos encontrar y desarrollar al máximo nuestras capacidades.
El
sistema educativo debe trabajar en un conjunto, no como entidades con objetivos
y visiones separadas, de este modo, la educación preescolar, la primaria, la
secundaria, la parauniversitaria y la universitaria deben estar en continua
revisión de sus objetivos y estrategias para alcanzarlos.
Tal
y como se confirmó en la Conferencia Mundial sobre la Educación Superior el
papel de las universidades es básico para solventar las necesidades de la
Sociedad de la Información y el Conocimiento.Si las instituciones de educación superior son los principales espacios
donde se genera y actualiza el conocimiento; es básico dotarlas de recursos y
reforzar su autonomía.Al mismo tiempo, las
universidades como entes de autoridad intelectual y crítica básica para el progreso
de las naciones, deben rendir cuentas sobre el uso de los recursos y deben estar
en constante evaluación de sus resultados.
Todos los centros de formación deben ser inclusivos, garantizando un
acceso igualitario independientemente de edades, sexo, capacidad económica, limitaciones
físicas o etnias.
En
todos los niveles, es importante darle énfasis a la actualización y formación
docente, así como a investigar la realidad y peculiaridades de los estudiantes, pues ambos
son los principales protagonistas del proceso educativo.
La
educación debe aprovechar el potencial de la tecnología aplicada a la
enseñanza, procurando así nuevos entornos pedagógicos que faciliten la
participación democrática de las poblaciones.
Mientras
en algunos países todavía se habla de alcanzar la alfabetización, Costa Rica debe
tener una perspectiva mucho más avanzada, por ello es indispensable proporcionar
más recursos a la educación pública, pero también discutir sobre contenidos,
objetivos y metodologías que propicien una formación más holística y ajustada a
nuestros tiempos. En el sitio oficial de Eduteka se enumeran las principales habilidades que deben dominar los estudiantes de este siglo para tener éxito tanto en la vida como en el trabajo . Los invitamos a observar este documento en el enlace Logros indispensables para los estudiantes del siglo XXI.
Autores de esta publicación: Gréttel Aguilar, Francisco Jiménez y Susana Morales
Referencias
Entrevista al profesor Rodrigo Aguilar Arce, Presidente de la Confederación de Trabajadores Costarricenses (CTRN) y Secretario General del Consejo Sindical Unitario de América Central y el Caribe (CSU). 19 de setiembre, 2012. UNESCO.
(1998). Declaración mundial sobre la
educación superior en el Siglo XXI: Visión y Acción. Acuerdos aprobados por la Conferencia Mundial
sobre la Educación Superior. París, 5 al 8 de octubre.
Desde la perspectiva de la educación como
motor para el desarrollo, el mayor desafío para los países latinoamericanos es
garantizar un acceso igualitario de su población a las oportunidades
educativas.La implementación de las
tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en los procesos de
enseñanza aprendizaje permite pensar en un sistema educativo más flexible y
accesible, que facilite los procesos de integración social.
Autores como Jesús Salinas y Rosa María
Rodríguez destacan los siguientes aportes de las TIC al proceso educativo:
Innovación metodológica.La forma tradicional de concebir la relación
profesor-estudiante varía, dando paso a nuevos entornos de aprendizaje donde la
presencia en las aulas deja de ser indispensable.
Cambios en el rol de profesores y alumnos.
Los docentes ya no son la fuente exclusiva de conocimiento y su papel se
concentra en guiar y orientar el aprendizaje, a la vez, los estudiantes
adquieren un papel más autónomo y participativo.
Más espacios de interacción. Las nuevas
tecnologías facilitan el contacto entre docentes y alumnos lo que puede derivar
en una educación más individualizada y flexible.
Mayor disponibilidad de contenidos y recursos
educativos.
Mayor y mejor acceso a experiencias
educativas externas.
Los autores destacan además la importancia de
las TIC para facilitar los procesos de aprendizaje continuo.En un entorno de constantes cambios culturales,
económicos y tecnológicos la formación profesional debe ser un proceso
permanente, que no puede restringirse al paso por las aulas “(…) el individuo
precisa ser capaz de manipular el conocimiento, de actualizarlo, de seleccionar
lo que es apropiado para un contexto específico, de aprender permanentemente,
de entender lo que aprende, de tal forma que pueda adaptarlo a nuevas
situaciones que cambian rápidamente”.(Rodríguez, Rosa María, 2010).
¿Es
la educación virtual es una alternativa viable para formar personas
innovadoras, gestionadoras, creativas, éticas, colaboradoras, tal como lo exige
la nueva sociedad?
Consideramos que sí, si se utilizan
metodologías pertinentes y adecuadas a las particularidades de los
participantes en los procesos educativos.
El entorno virtual es un nuevo espacio de
aprendizaje flexible que ayuda a los estudiantes a construir su propio
conocimiento, a trabajar de manera colaborativa, así como a establecer y
organizar sus tiempos de aprendizaje. Los
espacios educativos virtuales permiten pensar en un sistema donde las
personas no tengan la necesidad de hacer grandes desplazamientos (lo que sucede
en la actualidad con los estudiantes de zonas rurales) y donde quienes trabajan
tengan la posibilidad de actualizarse sin abandonar sus
obligaciones.
Por supuesto los espacios virtuales seguirán
conviviendo con los presenciales, con la ventaja de que habrán mayores y
mejores posibilidades para garantizar un aprendizaje continuo.
Todo esto solo es posible si se cuenta con los recursos tecnológicos necesarios, lo que implica reducir la brecha digital, especialmente la de las regiones más pobres.
¿Qué características debe
cumplir la metodología utilizada en la educación virtual para que se logre esa
ansiada formación?
Consideramos que la educación virtual debe:
Utilizar metodologías innovadoras, de modo
que no se desplacen los métodos tradicionales al espacio en Internet.La educación virtual busca una mayor
independencia y control de los estudiantes sobre sus procesos educativos y
propicia métodos pedagógicos diferentes, aprovechando las potencialidades de la
tecnología.
Tener una clara y pertinente estructura de
contenidos por medio del diseño instruccional (guiones de los principales
procesos) en la plataforma web virtual.
Abarcar semanalmente temarios y actividades
para llevar una buena continuidad en los cursos.
Elegir de manera correcta el material
tecnológico a utilizar, ya sean imágenes, vídeos, audios, animaciones, para crear
un cursos que incentiven y motiven a los estudiantes.
Aprovechar las formas de comunicación
preferidas por los estudiantes para lograr mayor integración y cohesión de los
grupos (por ejemplo, las redes sociales y los espacios de discusión).
Aún y cuando la mayoría de los aportes de las
TIC en la educación son claramente positivos, la implementación de este tipo de
proyectos es sumamente compleja pues los centros educativos requieren apoyo
financiero para contar con el equipo y las plataformas tecnológicas
apropiadas. Además, también los
estudiantes deben contar con el equipo y las condiciones de conexión adecuadas; y está claro que en Costa Rica y Latinoamérica el
acceso a la banda ancha aún no es igualitario, principalmente en las zonas más
alejadas de los centros de población.
Se requiere además, un equipo de expertos que
administren la plataforma y un equipo de profesionales con amplia
experiencia en las diversas disciplinas que confluyen en la tecnología
educativa, como la docencia, el diseño, el manejo de lenguajes de comunicación y las
programación.
Más allá de la inversión en infraestructura,
el reto de las instituciones educativas es apropiarse de las nuevas
posibilidades que ofrecen las TIC y aplicarlas para generar ambientes
educativos innovadores. “De nada sirve sustituir los antiguos medios por nuevas
tecnologías sin un cambio en los sistemas de enseñanza (…) la utilización
pertinente de las redes debe ayudarnos a formar más, formar mejor, formar de
otra manera”. (Salinas, 2004)
Para tener un mayor acercamiento a la
educación virtual en Costa Rica recomendamos observar el capítulo “Educación
Virtual en Costa Rica”, de la serie televisiva “UNA Mirada” transmitido el
pasado 10 de setiembre en Canal 13.
Autores de esta publicación: Gréttel Aguilar, Francisco Jiménez y Susana Morales
Referencias
CEPAL. (2010). Las TIC para el crecimiento y la igualdad:
renovando las estrategias de la sociedad de la información. Tercera Conferencia Ministerial sobre la
Sociedad de la Información de América Latina y el Caribe. Limá, 21 al 23 de
noviembre.
Rodríguez, Rosa María (2010). “El impacto de
las TIC en la transformación de la enseñanza universitaria: repensar los
modelos de enseñanza y aprendizaje”. En Revista Teoría de la Educación. Educación y Cultura en la Sociedad de la
Información, 11, pp. 30-65. España:
Ediciones Universidad de Salamanca.
Salinas, Jesús. (2004). “Innovación docente y uso de las TIC en la
enseñanza universitaria”. En Revista Universidad y Sociedad del Conocimiento,
Vol 1 – N°1, pp. 1-16. UNESCO.
La
educación es un derecho humano y como tal debe proporcionarse con la más alta
calidad posible; es decir, con los profesionales más calificados, con las mejores
condiciones logísticas, metodológicas, tecnológicas y curriculares, con la
mejor infraestructura y con las pedagogías más adecuadas a las necesidades y
particularidades de este Siglo.
Llama
la atención que mientras en otros lugares del mundo se habla de tecnología y de
un nuevo paradigma educativo en América Latina parecemos estar lejos de la meta
propuesta por la UNESCO para el 2015; será difícil universalizar la educación
primaria considerando los pocos recursos, las crisis sociales y las prioridades
de los políticos, que en muchos casos se concentran en el propio beneficio y no
en el desarrollo social y económico.
Más
allá de universalizar el acceso, creemos que la educación debe buscar la equidad, el logro académico
significativo para la vida y la pertinencia de contenidos. En este sentido, rescatamos la importancia de
la creación de centros preescolares donde los niños puedan iniciar su educación
a temprana edad. Esto dará la
posibilidad a sus madres o encargadas de incorporarse a la fuerza laboral y
así, mejorar el ingreso familiar, ya que la pobreza se relaciona con la
deserción escolar. Además promoverá la
interacción con otros niños y niñas en un ambiente seguro y menos violento.
La
educación debe ser permanente y motivadora, sin importar edad, sexo, etnia o
procedencia. Definitivamente existe un cambio radical en las necesidades de
aprendizaje pero también en las oportunidades para lograrlo, la globalización
de la información y las posibilidades de su difusión promueven nuevos retos en
la formación profesional; la actualización se convierte en una necesidad porque
cada individuo debe buscar su capacitación.
La cantidad de información es enorme, por eso se deben desarrollar
habilidades para auto capacitarse y seleccionar la información de mejor calidad
requerida.
El E-Learning parece ser la respuesta clave a estas necesidades,
siempre y cuando se reduzca la brecha de acceso a la tecnología a las comunidades
con menos recursos y se propicien condiciones de vida dignas y apropiadas para
el estudio.
Tal
y como se afirma en el documental “Conectividad y Desarrollo de Pueblos
Indígenas en las Américas”, las personas pueden usar la tecnología en formas creativas y efectivas
para promover prosperidad económica con equidad, democracia con justicia
social, y ayudar a la realización del potencial humano de manera integral. Sin
embargo, muchas experiencias recientes han demostrado que proveer únicamente
conectividad no es suficiente para contribuir al desarrollo.
Autores de esta publicación: Gréttel Aguilar, Francisco Jiménez, Susana Morales